Castellón y Asturias no tenían prisa

El segundo cuarto premio ha llevado a Candás la alegría de la Lotería de Navidad. / DAMIÁN ARIENZA

Los cuartos premios, los que más han tardado en salir, llenan de millones las localidades turísticas de Vinarós y Candás

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

En un sorteo con muchos números tempraneros, los que más se han hecho esperar han sido los cuartos, los dos últimos grandes premios en aparecer. Hasta las 13:02, en el primer alambre de la novena tabla, no ha salido el primero de ellos, cuando ya estaba repartido el Gordo, el segundo, el tercero y todos los quintos. Ha habido hasta una falsa alarma, ya que en un primer momento, el quinto 22253 parecía ser el cuarto, pero nada. Eso sí, a los premiados poco les ha importado que fuera tardío. La alegría se ha desbordado cuando Nazaret y Yanisse han cantado el 13378 y el 61207. De esta forma, Nazaret y Yanisse se han convertido en las dos niñas de San Ildefonso que más premios han cantado, ya que también se han encargado de la segunda tabla, que al inicio del sorteo tenía escondidos cinco premios mayores.

El 13378 ha caído casi íntegramente en Castellón. La más afortunada ha sido la Administración número 2 de Vinarós, que ha repartido 156 series, 1.560 décimos, o, lo que es lo mismo, 31,2 millones de euros. «Ha sido un número muy repartido. Lo jugaban varias asociaciones del pueblo, la AMPA de un colegio, el club de natación de Vinarós y también la pizzería Casa José», ha explicado Mari Carmen Gálvez, empleada de la administración.

Otra parte del número ha sido vendida en ventanilla, con lo cual, además de quedarse entre muchos vecinos del pueblo, ha viajado a toda España, ya que esta localidad recibe a muchos turistas. «Es un número muy chulo, a la gente le gusta mucho porque siempre quieren el 13, ya sea por delante o por detrás», ha añadido Gálvez. Dos administraciones de la capital de la provincia, Castellón de la Plana (2,4 millones en total), y una de Vigo (también 200.000) han repartido el número, además de una administración de Priego de Córdoba (200.000 euros).

«Han sido solo diez décimos, pero estamos muy contentos porque últimamente estamos dando premios, aunque sean pequeñitos. El año pasado repartimos un quinto premio y otro año el gordo del Sorteo de la Cruz Roja», ha contado Javier Rodríguez, responsable de la administración. «Aquí estamos abonados al 13378, lo tenemos todas las semanas y se lo vendemos siempre a los mismos compradores, así que creo que ha tocado a gente del pueblo», ha señalado Rodríguez, que cruza los dedos para que este premio dé un empujón a las ventas de cara al Sorteo del Niño. «A ver si esto se anima. Durante la crisis, hemos bajado la facturación, y aunque en los dos últimos años se ha estabilizado, nunca viene mal un arreón», ha asegurado Rodríguez.

Y de Castellón y Priego de Córdoba la suerte ha cruzado toda España y ha viajado en pocos minutos a la costa asturiana. La administración número 1 de la localidad de Candás ha vendido íntegramente las 160 series del 61207, aunque la mayor parte de los décimos han sido distribuidos en la sidrería Repinaldo, un popular establecimiento de Candás por el que pasan tanto los lugareños como los turistas.

La propietaria del local, Feli Espinosa, no podía ocultar su alegría. «Me ha llamado el dueño de la administración y me ha contado que el premio lo hemos dado nosotros. Estoy muy feliz», explicaba. «Este número lo llevamos vendiendo desde julio y estoy segura de que ha llegado a todos los rincones de España, porque por aquí pasa mucha gente de fuera y compra lotería», ha proseguido Espinosa, para la que la alegría era doble. «Nosotros nos hemos quedado algo, así que ya no tengo ganas de cocinar, sino de celebrarlo. Menos mal que el menú de hoy ya lo tenía hecho, que si no, me parece que hubiera tenido que llamar a alguien a quien no le hubiera tocado para que cocinase», bromeaba.

La gente ha empezado a congregarse alrededor de la sidrería. «Lo bueno es que no vamos a tener que comprar sidra, que aquí tenemos todo preparado para la fiesta», ha explicado la dueña del local, que lleva abierto desde hace cinco años y que da por primera vez un premio. «De hecho, tengo 50 años y nunca me había tocado nada», ha asegurado Espinosa. El azar ha sido especialmente benévolo con la sidrería, ya que no estaban abonados a este número, sino que todos los años la administración les ofrecía uno diferente. Por eso, nunca olvidarán el 61207.

 

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